Llegar a tiempo

El camino es de tierra, pero me han asegurado que
puede transitarse sin ningún problema. Nos exigen, eso sí,
puntualidad estricta. Debes salir a las 12:00, como los dos
compañeros que te han precedido.
—Tiene gracia, jefe. ¡Cómo puedo llegar a tiempo si no
conozco la distancia exacta!
Circulando a 40 km/h, Evaristo llegó con dos horas de
retraso. A tu querido colega, Jorge, que viajó a 80 km/h,
le dijeron que lo esperaban una hora más tarde. Es todo
lo que sé.
¿Encontrará nuestro protagonista la velocidad precisa
a la que debe desplazarse para llegar a tiempo?